domingo, septiembre 24, 2006

En la luna

Me he conseguido un trabajo. Bueno, para ser precisos, el trabajo me ha conseguido a mí. Uno de mis camaradas de tortura (clase de danés para los amigos), chilenito de nacimiento, me llevó a la fiesta de independencia chilena hace una semana (en la que por cierto, celebraban la independencia del yugo español; pero yo allí, celebrando más que nadie: ¡abajo Colón, arriba la revolución! ;-)
Y fue entrar en la fiesta, que me presentaran a una tipa, decirle mi nombre y recibir la pregunta "¿Y tú no querrás trabajar, no?". Así, todo en tres minutos. "Bueno :) " - toda mi respuesta. Resultó ser trabajo de bartender en un bar latino, chiquitito-chiquitito, hippioso hasta el extremo, que parece tomado del barrio de Lavapiés y asentado en mitad de Copenhague. Se llama Luna Lounge; la Luna para los amigos. Hay muy pocos clientes sorpresa - la mayoría de los que andan por allí son habituales (y casi todos latinos), se conocen entre sí y hay un buen rollo impresionante. Nada de viejitos asentados en mi barra tomando cervezas mirando al frente.
Hay música en vivo de jueves a sábado - se supone que quien sea toca una hora y media, pero luego están tan a gusto que siguen tocando, y alguien saca las congas, y alguien más coge el micrófono y se pone a cantar tangos, o boleros, o lo que caiga. Es como trabajar en el salón de mi casa con un montón de amigos; un trabajo estupendo :)
Me pagan poco, claro - explotada ando como todos. Pero feliz :)
En realidad empecé el jueves y trabajé también el viernes. Pero ya está. Y en mi segundo día, a eso de las 4 de la mañana, se formó el pifostio. Un negro de dos metros, de coca hasta las orejas, rodeado de cinco amigotes pálidos con esa actitud yankee de querer-ser-negros, convencido de que Ale (la encargada, que trabajaba conmigo esa noche) no le había devuelto la tarjeta de crédito. "I am gonna fucking blow this place up!!! You do not know who I am!!! I am gonna fucking call my friends, and we will come and break this fucking bar down, you are fucked, you are fucked!!!". Yo un poco acojonada, a decir verdad. Eso sí, lo mejor la respuesta de la gente. Todos nuestros clientes-amigos chuzos hasta las orejas, pero todos dispuestos a pegarse con ellos (gritándole en español al negro, lo cual le mosqueaba más todavía): "Que me muestres respeto!!! Respeto, me escuchas?!?". Y Ale y yo en medio intentando tranquilizar a los que eran tranquilizables, agarrar a los que se iban directos (puño al viento) contra los "malos", y controlar a esos de los nuestros que estaban demasiado borrachos para meterse en nada pero que aún así estaban decididos a pegarse. Al final salieron a la calle a pegarse, nosotras conseguimos meter a los nuestros de nuevo adentro, y nos encerramos en el bar, con los malos golpeando las cristaleras y gritando: "I am gonna fucking blow this place up!! you don't know who you are messing up with!". Pero bueno, después de dos horas chillando, se fueron :) Lo que aprendí de ahí es que no importa cuan mala se ponga la cosa, la gente asidua del bar no va a dejar que me toquen un pelo... Así que dentro de lo que cabe, me siento más segura ahora (antes me preguntaba: pero si estoy sola en la barra y se monta jaleo, cómo coño lo domino? Ahora ya sé que no estoy sola :)

Y para terminar, os transcribo una conversación en la puerta con uno de los malos que quería entrar (yo toda decidida a pacificar la cosa por medio de las palabras...):
La puerta entornada, abierta 20 centímetros y mi pie puesto como tope para que no se abriera más, pues el tipo intentaba entrar.
me: "but, what do you want?"
el malo: "I want to go in. Let me in!" (forcejeando con la puerta)
"You do not know who the fuck I am"
me: "No... but I am María" (le tiendo la mano)
el malo: (un poco desconcertado) "... I am Mike"
me: "Nice to meet you" (y le estrecho la mano a través del huequito)
el malo: (volviendo a la carga) "I have a fucking lot of friends"
me: (sonrisa inocente) "Me too"
el malo de nuevo me mira un poco desconcertado...
Ale y su grito de "cierra la puerta, María!!" hizo que esta conversación terminara un poco abruptamente. Pero ¿habéis visto que bien me manejo con los entes peligrosos? :)

jueves, julio 06, 2006

Vini, vidi y lo disfruté hasta la muerte (crónicas de Roskilde :)

Por dónde empezar a contar... bueno, empecemos por el principio.
Día 1. Miércoles.
Mi pretensión, llegar a ver el concierto de Vincent Van Go Go a las 15. La realidad: mi retraso habitual, pero potenciado; llegué allí a las 20:30 (nota entre paréntesis: retiro todo lo que alguna vez pueda haber dicho sobre la puntualidad de los trenes en este país - me tuvieron media hora parada en medio de ninguna parte)
Nada más llegar, en el camino a patita hasta el festival, se me acercó un danesito a preguntarme cómo se llegaba (a mí, preguntarme sobre indicaciones espaciales :D ). Le confesé que no tenía ni puñetera idea, y decidió venir conmigo a la aventura de encontrar el recinto. Resultó ser un chavalín (unos 19 años) estupendo, Carl, y me pasé hablando con él hasta las 3 de la mañana. Filosofía, linux, jazz, música electrónica, medicina, neuropsicogía, religión, imposiciones sociales... en fin, impresionante conversación. A la mitad de la tarde-noche me invitó a su campamento con sus danesitos-parlante amigos, en donde me fumé un porrín a caraperro - oséase, cuando yo termino de fumar, me lo paso a mí misma - (es que ninguno de los otros chavalillos fumaba), me bebí una cervecita, escuché el repertorio con la guitarra de uno de sus amigos (a destacar una versión del summertime de la que iban traduciendo las letras al danés, entre risas, por el camino: "sommertid, og livet er let..." "sol skinner, og vejret er dejlig...") y no me enteré ni del nodo de qué decían, pero yo con mi porro, más feliz que nadie :)

Día 2: Jueves. Comienza el festival.
A las 8 y media de la mañana, la tienda es una sauna (recuérdese que en este país en verano, sale el sol a las 3:15 de la mañana). Salgo e intento ir a mear a los lavabos (más concretamente las letrinillas de plástico sin cisterna ni nada parecido) de mi campamento - una cola de 30 pibas (que los pibes mean directamente en las vallas). En mi cabeza resuena un madrileño "¿estás de coña?". Así que descubro que del otro lado de mi campamentillo está el parking, y mear entre dos coches se me ofrece como perfecta solución alternativa (a partir de entonces, el parking se convirtió en mi meadero personal; los seguratas de la puerta de acceso ya me conocían :)
El argentino en cuya tienda estoy de acople me ofrece un matecito mañanero, y entre eso y un par de cigarritos, ya se me hace tarde, así que salgo chuscada para el curro. Está en la otra punta del recinto: tardo 40 minutos (impresionantes las dimensiones).
Entro a trabajar a la 13, y pedían que el primer día llegáramos una hora antes, así que yo, en mi línea, aparezco por el local del curro a las 12:45. Me dan dos camisetas azul fosforito que son el uniforme de trabajo y como me sobra tiempo me tomo un cafelillo (que nos lo dan gratis). Por supuesto, combinación de dos camisetas de uniforme nuevitas + café + María resulta en María tropezando y derramando TODO el café sobre ambas camisetas. Como me da vergüenza pedir otras dos diez minutos después de que me dieran las primeras, decido pasarme todo el festival con mi uniforme personalizado... ¬_¬
Comienza el curro: el primer día le echamos todos unas ganas de flipar. Al principio, un par de horillas currando en los campamentos, sonrisa puesta, preguntando en todas las reuniones sociales si me puedo llevar las botellas vacías, metiéndolas en bolsas y de ahí al carrito. Después, llega el infierno. Trasladan a mi equipo de trabajo a una de las puertas de entrada del área de conciertos. No dejan meter botellas (primer pensamiento de una española: "claro, es para que tengan que dejarse las pelas dentro comprando cervezas". Pero estupefacción subsiguiente al observar que los vasos de mini - o en su defecto las botellas de plástico de dos litros cortadas por la mitad - sí están permitidas. Ya, concomida por la intriga, pregunto que por qué. Y es que resulta que cuando se enchuzan los daneses tienen tendencia a tirar las cosas al aire, así que no puedes meter en el recinto nada que retenga el líquido dentro, porque eso pesa y puedes descalabrar al de al lado con aquello de la ley de la gravedad. Pero como el vaso está abierto, el líquido se cae y no hay problema). Así que allí estamos los azul-fosforitos (y yo, azul-fosforita con manchas de café por todas partes), recogiendo las botellas que la gente intenta meter de escondidas en la mochila y los de seguridad descubren. Pero claro, revisar las mochilas de todos lleva su tiempo, y la gente se empieza a acumular en la puerta - no creo que decir miles sea exagerado. Y al líder de mi equipo no se le ocurre otra cosa que ponerme a mí EN MEDIO de la marabunta, mirando al lado opuesto que el resto de la gente, con una gran bolsa de basura y un cartelito de madera con un corazoncito dibujado delante. El nivel de alcohol en sangre de los componentes de la marabunta les impide por supuesto ver el cartelito, así que uno tras otro van tropezando con él y cayéndose encima de mí. (Al tercero llegué a desarrollar un sistema bastante perfeccionado de clasificación "este-se-cae/este-no-se-cae" para poder preveer y por tanto evitar a los vikingos de dos metros borrachos cayendo sobre mi persona).
Acaba el turno y como hemos recogido alcohol para parar un tren, nos bebemos unas cervezas, vodka y alcoholazo vario, para calentar el cuerpo y comenzar los conciertos. El líder de mi equipo, pese a la poco brillante idea del cartelito del corazón en medio de la masa, resulta ser interesante: un vietnamita que escapó de vietnam del sur en patera. Y tiene el gen ese oriental que lo equipa con tres cámaras y unas ganas locas de sacar fotos de tantas cosas famosas y lugares turísticos como existan sobre la faz de la tierra. Se van todos en grupo al concierto de guns and roses. Para mí, unos señores que me suenan, y después de mucho pensar, encuentro en mi cabeza un poquito de información: ese es el grupo que canta la canción del final de "entrevista con el vampiro". La verdad es que nunca traspasó las fronteras de mi burbuja, y por tanto no me interesa demasiado. Pero bueno, empieza a las 21:30 y el que yo quería ver (Toumani Diabate) empieza a las 22:30, así que me acoplo y me voy con ellos. Entramos al recinto de conciertos y el vietnamita nos pide, entre susurros y y miradas de reojo alrededor, que nos pongamos de nuevo los uniformes. (de nuevo en mi cabeza el "estás de coña?", pero esta vez no busco solución alternativa y obedezco). Un grupo de azulitos, liderados por el vietnamita, se acerca a las puertas de entrada trasera del escenario para intentar convencer a los puertas de que nos han llamado para recoger botellas en el backstage. No cuela, claro. Pero nos dicen que lo intentemos en la siguiente puerta. Lo intentamos, y cuela, y sin comerlo ni beberlo nos vemos en mitad del área de prensa y famosos de la parte trasera del escenario. Las danesas de mi equipo de trabajo se empien a volver locas porque está lleno de actores famosos daneses, y se van con el vietnamita y sus tres cámaras a hacerse fotos con todos ellos. Yo, como no conozco ni a paco me aburro, me hago un porro y me siento con una italiana en un sofá comodísimo de la caseta oficial de "Sony Music" a fumar como una cerda :)
El concierto se retrasa. Parece que el cantante ha tenido problemas en llegar a tiempo porque el día anterior fue arrestado en Suecia por morder a un segurata en una pierna... O_o

(aquí dejé el draft hace unos días y ahora lo retomo, pero prometo intentar concluir en breve... cómo me puedo alargar tanto es algo que se me escapa)

En fin, que de repente empieza el concierto, y el vietnamita y compañía deciden que tenemos que verlo, así que salimos por la puerta de la zona de prensa que da al escenario. Y voilá, el muerdeseguratas a 20 metros. Y la italiana medio tirándose de los pelos: "oh, my goooood!!! we are sooooo clooooose!!!". Así que entre ella y el vietnamita, a codazos, nos posicionamos delante de la masa, en el mejor sitio para ver el concierto.

- vaya, vengo hoy a escribir un nuevo post y me encuentro con esto a medio terminar... creo que lo voy a subir igualmente, porque si no nunca voy a seguir actualizando. Digamos sólo, para concluir, que Roskilde fue estupendo. Que me maté a trabajar (porque los doscientos y pico eurazos que vale la entrada me sirven a mí para sobrevivir un mes entero, así que preferí currar y tener la entrada gratis) pero valió la pena hasta la última gotita de sudor. Un tiempo estupendo, una música genial y un buen rollo alucinante... deberíais venir todos para acá el año que viene!!

sábado, junio 24, 2006

Post un poco escatológico, pero verídico hasta la muerte en todos sus párrafos

Vuelvo a mi rutina de escribir un poco más de seguido - aunque veo que el mes de silencio ha eliminado la (sana y maravillosa) costumbre que teníais de visitar de vez en cuando el mundillo de la bubblegirl. No hay mucho nuevo que contar: pilas de cosas que hacer y aún así día sabático, que siempre necesito 24 horillas de transición (en este caso, de los porros y las hogueras de san juan al desesperado tecleo en el ordenador).
Una cosa que se me escapó amarrar con palabras en el último mail (aunque confío en que lo escuchárais de fondo - os aseguro que flotaba en el aire): gracias, gracias, gracias. Mil gracias por los huequitos hechos con esfuerzo en los apretados horarios (el año que viene prometo ir en un mes un poco menos liado y con más tiempo libre por mi parte), por los estupendos momentos ofrecidos, por los porrillos compartidos, por los ánimos cuando los necesitaba y por las sonrisas sinceras. Mil gracias por los abrazos, los achuchones y las historias-resúmenes de todo lo acontecido en vuestras vidas en los últimos meses. Gracias por seguir queriéndome (en la distancia y en la proximidad) y por dejar que yo continúe llevándoos en el corazoncito. Todos los que conocéis de esta dirección podéis aplicaros esta frase que me sale del alma: ¡¡¡os adoro!!! :)

Respecto al último email, dos puntualizaciones.
1. Le pregunté a James (el chino que dormita en clase) el por qué lo de la uña del dedo meñique más larga... ¡no os lo vais a creer! La usan para escarbar en la nariz y las orejas!!! (espero que al menos sea en la suya propia, y no en ajenas). El pobre se puso rojo cuando le pregunté, aunque fue absolutamente sincero (o quizá poco imaginativo para encontrar una utilidad algo menos vergonzosa a esta excentricidad extendida de tal modo por la población china). La verdad es que prefería la versión mafiosa...
2. He encontrado a alguien que va a Roskilde a trabajar en algo un poquito más excéntrico que mi recolección de botellas para los niños camboyanos: a Egil le pagan la entrada por pasarse 24 horas lavando pies ... O_o ... Por lo visto hay una carpa de la Iglesia-Froki, en la que es tradición que te laven los pies antes de entrar. Y se admiten voluntarios, con entrada al festival pagada (todo trabajo es igualmente digno, pero yo por mi parte me alegro de haber encontrado el de las botellas ;)

Llevo dos días escuchando pasar camiones de críos chillando y haciendo ruido. Y es que es otra de las curiosas tradiciones danesas (que en verano parecen que se multiplican). Cuando acaban el instituto, los pimpines recién graduados alquilan un camión en el que se monta toda la clase y que va haciendo un tour por las casas de los padres de todos ellos. En el camión llevan toneladas de alcohol, y alcohol es también lo que ofrecen los padres a la clase al completo cuando llegan de visita. Llevan todos gorras, y los alumnos con la cabeza más grande y más pequeña (lo que supongo que medirán según las tallas de las gorras) tienen que comprar cada uno una caja de cervezas (24) para el camión. Además, tienen signos especiales que ponen en la gorra: si vomitan en el camión les cortan un triangulito con una forma determinada, y por cada día que ven amanecer durante las primeras dos semanas, hacen una muesca. Las marcas tienen más valor cuanto más estrambótico es lo que el alumno en cuestión consigue. Una muy cotizada es por lo visto liarse con algún profesor/a. La de más valor: acabar de coma etílico en el hospital y al salir del estado de shock conseguir besar a la enfermera. (¡¡Y los padres apoyan esta tradición dándoles alcohol a todos ellos!!. Imaginad las condiciones en las que llega el camión a la última casa parental... Yo os juro que intento amoldarme a este mi país de acogida, pero cada vez flipo más y más).
(Por cierto, todos me preguntan que si nosotros no hacemos nada especial al acabar el instituto, pero claro, el viaje de fin de curso y los minis gratis en la Plaza Mayor por cada suspenso se quedan en nada al lado de esto...)

Bueno, me voy a cenar (ensaladita japonesa con algas wakame, gambas y pepino... mi kvickly, patrón de las comidas esperpénticas :)
Besitos de zumo de tomate,
Bubblegirl

PD: Siento dejar posts tan descriptivos de la comunidad danesa (no sé cuanto os interesarán las costumbres post-vikingas... me temo que más bien poco), pero es que he de compartir mi perplejidad con alguien que me entienda...

jueves, junio 22, 2006

Dansk for begyndere

Hej alle!
Todavía respiro - a veces entrecortadamente, bajo la avalancha de frases danesas que tengo que estudiar cada día, con sus "paradas glotales" (¿a quién se le ocurre crear palabras en las que tienes que cerrar la glotis y dejar de producir sonido a la mitad?), sus 24 diferentes vocales y sus consonantes guturales, pero respiro. Puse un pie en Copenhague y al día siguiente ya estaba inmersa en el curso intensivo este que va a ser la constante de mis días durante 9 meses. Mi clase: un ejemplo de la variabilidad de la población mundial - un chino, un francés, una rumana, una alemana, un canadiense, un peruano, una brasileña, un indio, un catalán y yo. A cada cual más personaje:
- El chino (al cual apenas se le entiende en inglés) ha desistido de que aprendamos su nombre y ahora todos lo llamamos James. Tiene la uña del meñique larga, como todos nuestros chinos vendedores-de-calimocho... algún día le tengo que preguntar el por qué de esa costumbre (alguien me dijo que tenía que ver con las mafias chinas, pero no me imagino yo al James -que se nos duerme encima de la mesa en todos y cada uno de los descansos- en ningún tipo de mafia)
- El francés (de unos 40) ejerce de au-pair para una familia danesa y desde que se enteró que a mí me van las relaciones libres no hace más que tirarme los trastos. ¡Qué gracioso va a ser cuando les diga que soy bollo! :)
- La rumana (con la que me llevo estupendamente) me ha prometido llevarme a una clase de KarmaYoga en la que si cocino para ellos me enseñan gratis a meditar (¿y a levitar? - eso estaría bien :)
- La alemana, que era la única medio normal, se nos cambia de clase.
- El canadiense es profundamente gilipollas (qué se le va a hacer, algún estúpido nos tenía que tocar). Pero también se nos cambia de clase :)
- El peruano, chiquitito, con coleta y un fenotipo indígena que lo traslada a uno a los tiempos de Colón, tiene 34 años pero actúa absolutamente como un niño (parece que en nuestra barbarie no conseguimos eliminar por completo los genes inocentes: grandes ojos ante todo lo que le sorprende y una pronta risa fácil)
- La brasileña tiene cincuenta-y-pico y lleva aparato en los dientes, cual si tuviera quince. Está un poco "loquinha", pero es graciosísima. Otra que deja salir la niña que lleva dentro de manera constante. Su frase estelar del otro día (hablando, como siempre hace, mientras se balancea de un lado a otro): "Can I repeat it? I didn't like myself".
- El indio (turbante rojo, perfectamente enrolladito, incluido) estudia medicina y no hay dios que le entienda, ni en inglés ni en sus intentos de pronunciar danés (y el profesor: "no, métete la mano en la boca y sujétate la lengua". Los métodos de este curso que he elegido son bien curiosos... cuando no tenemos que inmovilizar la lengua con los dedos, nos hacen aplastarnos los mofletes).
- El catalán es abogado, pero bien majete (pese a lo que pudiera pensarse conociendo su origen y profesión). Aún no le he preguntado qué piensa del estatut...
- Y yo... qué decir, más que me integro perfectamente en tal clase de freaks... (el otro día me aplaudieron todos porque fui capaz de no llegar tarde - ya les he intentado explicar que lo de la puntualidad (o, mejor dicho, la falta de) va con la cultura mediterránea, como el aceite de oliva :)

Y bueno, he ahí un resumen de ese sitio en el que paso la mitad de las mañanas (el por qué me inscribí en una clase a las 8 de la mañana es algo que se me escapa...).

Otras noticias:
1. ¡¡¡Me voy al festival de Roskilde!!!. A recoger botellas para ayudar a evitar la esclavitud de los niños en Camboya (en mi línea de cosas "normales" en las que trabajar). Pero me pagan la entrada, así que yo recojo tantas botellas cuantas quieran :)
2. Creo que ya lo sabéis todos, pero obtuve un flamante sobresaliente en la defensa de la tesina. (Merecieron la pena tantas y tantas horas de locura y reclusión laboratoril, con Diana -la rata de peluche gigante- como almohada y única compañera).
3. El viernes es Sankt Hanes (San Juan), y vamos a hacer una hoguera en el jardín y a quemar una bruja, que parece que es la tradición (la bruja es de mentira, claro). Sorprendidísimos me preguntan que si nosotros no quemamos brujas en nuestras hogueras del 23 de junio. No acaban de entender que ya lo hicimos bastante hace 400 años y nos cansamos un poco ;) En lugar de ello las saltamos, les digo, y me miran con ojos atónitos... Habrá que hacer una demostración... (lo cierto es que no he saltado una hoguera en mi vida, pero no puede ser tan difícil, no? Un poco calentito, y ya. Será cuestión todo de coger una buena carrerilla)
4. Antesdeayer decidí hacer una noche con película cultural para la gente de mi cocina (que necesitan un espíritu salvador que los libere de las películas de Jim Carrey, por-el-amor-de-dios-bendito), y les puse Eraserhead. No estoy muy segura de que me dejen hacer niguna otra noche de película cultural :D Eso sí, mereció la pena sólo por ver sus caras durante las rayadas de Lynch...

Bueno, suficiente por ahora, no? Es que hacía tanto que no os escribía que tengo mil cosas que contaros... Pero dejo el resto para la próxima vez :)
Os quiero!!!! Y, cual Flanders, os echo de menitos :P

miércoles, mayo 10, 2006

en breve nos podremos comunicar con lenguaje no verbal ;)

una mano emerge de la tierra, mientras desvaídas resuenan estas palabras:
...estoy viva...

voy para allá. En cinco horas cojo el avión, en ocho pongo un pie en un cachito de esa tierra que he echado de menos bastante más de lo que me gusta reconocer... (y a ver si no lo meto en un agujero, porque por lo que contáis está difícil la cosa, con el número de baldosines levantados por metro cuadrado ;)
Malas noticias: mis obligaciones se vienen conmigo. No acabé la tesis y me persigue cual amor despechado. Así que nos podemos ir olvidando de largas juergas y diversiones varias. Espero veros, claro, a todos y cada uno. Y achucharos hasta el infinito. Es sólo que tendrá que ser en versión reducida, porque el tiempo no da para mucho.
No creo que tenga móvil (me da a mí que amena ha debido decidir que yo probablemente ya no existo y le ha dado mi número a otra persona). Intentaré poner la tarjetita no obstante, a ver si furrula. Y si no, pues lo mismo da, porque total voy a plantar mi culo enfente del ordenador durante estas tres semanas, así que seré fácilmente localizable en mi teléfono fijo de siempre :)

Todavía no he hecho la maleta, claro. Ni pagado el alquiler. Y tengo un café pendiente con mi Hanuska preciosa... más la hora extra que tengo que estar en el aeropuerto... a ver cuánto soy capaz de estirar esta mañana. ¿Alguien quiere apostar a si pierdo o no el avión? ;)
Os quiero.
María

domingo, abril 30, 2006

typical bubblegirl (o "yo y mis asociaciones mentales")

Aquí va uno rápido, transcripción de una conversación de esas que me caracterizan.
Hace un par de semanas tuve visita de Madrid. Pati y Miki -su novio, al cual yo no conocía; estupendo, por cierto, pero de eso me enteré después-. Conversación introductoria, ambos intentando hacernos una idea del otro. Pati suelta lo de que experimento con ratas (mira que yo trato de mantenerlo oculto en los primeros contactos con la gente...).
"Ah", me dice el chico todo majo, "Pues el otro día leí un experimento (un tanto macabro) sobre ratas. Resulta que si pones a una rata en un balde de agua, tarda en ahogarse 10 horas. Pero si en ese periodo de 10 horas la sacas cinco minutos, tarda en ahogarse 40 horas. ¿Sabes por qué? Por la esperanza"
Mi respuesta: "¿¡¿Por la Espe?!?" (refiriéndome a esa que se apellida Aguirre. Yo toda convencida de que quería acabar con las ratas de madrid y había subvencionado un experimento para ver cuál era el método más rápido y eficaz para terminar con ellas. Y encima cabreadísima; así que la muy perra no da un duro para la investigación de la rehabilitación del daño cerebral, pero cuando se trata de ahogar ratas para acabar con una plaga, entonces sí, no?).
Su cara, un poema.
"No, por la esperanza de que salir del balde de agua es posible"
... ¬_¬ ...

viernes, abril 28, 2006

Jornada de puertas abiertas :)

Pues no tengo demasiadas cosas que contar, pero es que me encanta encontrar comentarios vuestros cuando hago un descansito entre artículo y artículo, y si no subo nada me quedo sin comentarios... :P
Así que como lo único que ocupa mis días son experimentos ajenos, hoy va a ser una "jornada de puertas abiertas" acerca de lo que estudia esta bubblegirl entre tanta rata. Como pretendo ser amena, aquí van sólo dos detallitos.
1. Me habréis oído hablar de la EPO por aquí, la EPO por allá... Es el fármaco que ocupa la mayor parte de nuestros experimentos, porque descubrimos que si se inyecta a una rata en un intervalo de como máximo 8 horas después de que sufra daño cerebral, el bichillo se recupera de manera impresionante. Dejo una imagen attachadita que habla por si sola. Los dos cerebros de la figura A son de dos ratas distintas. Las slices están cortadas *exactamente* a la misma altura del cerebro. Las dos ratitas sufrieron *exactamente* el mismo tipo y la misma magnitud de daño cerebral. Así es como sus cerebros se veían 10 días después. La ratita de abajo, claro, recibió una inyección de EPO. A la de arriba le inyectaron sólo suero. (La figura B representa el volumen de masa neuronal dañada, en ambos grupos)
Ahora, a imaginar lo que podría dar de sí llevar un buen jeringazo de EPO en las ambulancias que atienden los accidentes de tráfico...

2. En fin, y esto por curiosidad anecdótica simplemente. Y porque cuando me he encontrado el artículo en el Pubmed no he podido menos que imaginar la lluvia de ideas entre los investigadores para acabar con un topic tan... cuanto menos original. Y no se me ha ocurrido otra manera que la siguiente:

(fragmento extraído de una conversación entre neurocientíficos indios a principios de año)
Científico 1: "pues a mí me tienen mareado con tanta eritropoietina, melatonina y compuestos neuroprotectores semejantes. Tiene que haber alguna manera más sencilla de conseguir neuroprotección en un modelo de, por ejemplo... no sé, parkinson"
Científico 2: "pues no sé..." - mientras da un sorbo de su humeante taza. Y entonces se para, piensa y se le ocurre una idea.
"...Y si les damos té?" - pregunta.

La respuesta:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov.epkusund.dnlb.dk/entrez/query.fcgi?cmd=Retrieve&db=pubmed&dopt=Abstract&list_uids=16480889&query_hl=18&itool=pubmed_docsum

Yo flipo... o_O
(Como véis, en mi campo de estudio también hay frikis)

PD: Oh, y hablando de frikis... Ayer me mandaron un mensajito al móvil que terminaba: "1d6 kisses"
contexto: Torsten, en su sesión semanal de roleo.
traducción: no la necesitáis, no? ;)
Como véis, me rodeo de gente estupenda allá donde voy :D